miércoles, 28 de marzo de 2012

La vida entre temporales

El tiempo está loco. Y si no, que se lo pregunten a todo aquel que coja un ascensor con un desconocido. Es quizá la frase más repetida del día. Después de que muchos decidieran sacar y colocar en el armario la ropa de verano, confiados por las altas temperaturas de la semana pasada, la primavera ha amanecido con nieve en varias ciudades.
Ayer, en Segovia, los niños pudieron disfrutar de una auténtica jornada invernal. Más de 400 alumnos se quedaron sin clase y cambiaron el colegio por bolas de nieve, muñecos a medio terminar y algunos resbalones inoportunos. ¡Ah! Los segovianos y turistas también pudieron ver una de las mejores estampas de la ciudad, el acueducto de blanco. Sin embargo, la capital castellano y leonesa, Valladolid, despertó encapotada por la niebla. Tan solo unas cuantas gotas alegraron la mañana a viandantes a primeras horas de la mañana. El resto del día, el cielo amenazó un buen chaparrón sin resultado.
Las noticias sobre la sequía son hoy iguales a las de días pasados. Los caudales mínimos que establece el Convenio sobre los ríos que comparten España y Portugal, en concreto, el Duero, son imposibles de mantener. Con algo más de esperanza, las informaciones apuntan a que el abastecimiento de agua para Valladolid está garantizado. Y con la sequía y la llegada de la primavera, por otro lado, las alergias se acrecientan. Toca esperar a que si como dice el refrán, en Abril, aguas mil.

domingo, 15 de enero de 2012

Ni pluma ni papel

Tengo miedo de no volver a escribir en un cuaderno por haber comenzado a escribir en una pantalla. Ya no tacho, si me equivoco, borro; ya no rompo papeles, si no me convence, cancelo; ya no releo cartas ajadas y manchadas de café, acudo a mi biblioteca audiovisual. Mi mala letra y mis heridas en el anular son ahora Times New Roman, del color que yo decida, y un teclado borrado de símbolos, respectivamente.
Me distraigo con el salvapantallas que me anuncia que llevo cinco minutos ensimismada. El tiempo no es capaz de cederme una tregua, pues se encuentra en el margen derecho pidiéndome que no me olvide de él. El receptor ya no soy yo, examinando lo que escribo como si fuera ajena, ya no sé quién es. Creo que en poco tiempo ya se podrán reiniciar los recuerdos, ya conservo pocos que no estén borrosos y mucha más gente de lo que me parece no se encuentra en ellos.
Acabo de comenzar un blog.

martes, 27 de septiembre de 2011

El trayecto contigo

Sube al tren. Te encontrarás a muchas personas, todas distintas. Unas adorables y otras odiosas; algunas, simplemente, agradables. Habrá quien se suba y baje, a quien eches de menos siempre, de quien no puedas despedirte sin creer que algún día os volveréis a encontrar, quien seguirá a miles de kilómetros, pero que continuará a tu lado.
Habrá quien pasee por tu vagón, quien esté de paso, que se reirá contigo, que parecerá conocerte de siempre, que te prometerá volver a visitarte, que te dirá que quiere volver a verte, que no lo hará, y que volverá a su asiento asignado. Habrá con quien quieras compartir todo el trayecto y con quien quizá lo hagas, con la incertidumbre de que le toque bajar antes que a ti o viceversa. Habrá personas que se unan, que se alejen, que cambien de asiento, que te puteen, que te quieran, que te amen. Habrá muchas personas y a ti te tocará elegir.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Invariable

Enmudezco y hablo de pronombres. No encuentro TÚ, sino un tú y duele. El artículo, el matiz que da sentido a lo que intento explicar. No encuentro NOSOTROS, sólo YO, nada más. Muchos ELLOS, en ambos géneros, que se sueltan de la mano de su verbo correspondiente. Falta algo, falta JUNTOS, faltamos JUNTOS y me cuesta divisar un único EGO. Siempre hemos sido más, pero ahora me tengo que atrever yo sola. ME, el pronombre auxiliar, el que no hace daño a nadie.

Con efe de felicidad

¿Hay algún código para ser felices? ¿Hay algún tratado de autoayuda de los muchos que se publican semanalmente que nos cuente cómo llevarlo a cabo?
Sé que no; que la felicidad es diferente, extraña e irreconocible. Ni siquiera es tangible. Aunque algunas veces, es comunicable. Una risa, una mirada, una caricia. Todo aquello que dé vida, regala felicidad. Únicamente tenemos que saber aceptarla y apreciarla cómo se merece cuando llegue. Porque es muy huidiza. Y variable...

sábado, 30 de julio de 2011

La tregua

Algunos de los maravillosos fragmentos de La tregua, una de las mejores obras del uruguayo Benedetti. Un buen libro es aquel que hace reír, llorar, pensar y reflexionar, aquel que hace sentir. Esta pequeña novela lo es.

Domingo, 23 de junio
(...)Ella dice que la gente acaba por lo general sintiéndose desgraciada, nada más que por haber creído que la felicidad era una permanente sensación de indefinible bienestar, de gozoso éxtasis, de festival perpetuo. No, dice ella, la felicidad es bastante menos (o quizá bastante más, pero de todos modos es otra cosa) y es seguro que muchos de esos presuntos desgraciados son en realidad felices, pero no se dan cuenta, no lo admiten, porque ellos creen que están muy lejos del máximo bienestar".
Viernes, 26 de junio
(...)Hay días en que los compro todos. Me gusta reconocer sus constantes. El estilo de cabriola sintáctica en los editoriales de El debate; la civilizada hipocresía de El País; el mazacote informativo de El Día, apenas interrumpido por una que por otra morisqueta anticlerical; la robusta complexión de La mañana, ganadera como ella sola. Qué diferentes y qué iguales. Entre ellos juegan una especie de truco, engañándose unos a otros, haciéndose señas, cambiando de parejas. Pero todos se sirven del mismo mazo, todos se alimentan de la misma mentira. Y nosotros leemos y, a partir de esa lectura, creemos, votamos, discutimos, perdemos la memoria, nos olvidamos generosa, cretinamente, de que hoy dicen lo contrario de ayer, que hoy defienden ardorosamente a aquel de quien ayer dijeron pestes, y, lo peor de todo, que hoy ese mismo aquél acepta, orgulloso y ufano, esa defensa. (...) Para mirar los diarios, hay que bajar los ojos.

domingo, 24 de julio de 2011

San Sebastián, ¿capital de la cultura?

Después de la tormenta, en este caso, no llega la calma. Los ánimos por la designación de la ciudad de San Sebastián como Capital Europea de la Cultura en 2016 todavía siguen agitados. Pocas veces temas como este son objeto de polémica pues sucede más bien al contrario, un reconocimiento de este calado debería llenar de alegría y orgullo. Las últimas noticias afirman que Nieto, el alcalde de Córdoba ha pedido a la ministra de Cultura que frene el proceso de elección de dicha candidatura.

Sin embargo, al margen de cualquier interés o relación política que pueda haber existido, muchos han olvidado reflexionar sobre el aspecto más importante de todos: ¿Merece San Sebastián ser Capital Europea de la Cultura? Si en este caso, la causa de obviar esta pregunta ha sido porque se da por hecho, entonces no habría más que hablar. Y en mi opinión, así debería contestar González-Sinde.

San Sebastián, conocida como la Bella Easo desde el siglo XIX por estar situada a la salida de un río, en concreto el Bidasoa, puede presumir de representar a España como Capital de Cultura. Aunque quizá mejor será que España presuma del título ha recibido esta ciudad ya que la Comunidad Autónoma del País Vasco ocupa el tercer puesto en el ranking del Índice de Desarrollo Humano, por detrás de Islandia y de Noruega, según datos elaborados por Eustat. Guipuzcoa, la provincia cuya capital es San Sebastián se posiciona detrás de Álava y por delante de Vizcaya, con 0,967 puntos sobre 1. Datos como este unido al número de equipamientos culturales con los que cuenta la ciudad y los eventos internacionales que se celebran como el Festival Internacional de Cine de San Sebastián dan una ligera idea del proyecto preparado para 2016. Pero aún hay más. El Orfeón Donostiarra es una de las más importantes formaciones corales del mundo y la Universidad privada de Mondragón cuenta con la primera Facultad de Ciencias Gastronómicas. Una ciudad pionera como pocas.

Ahora que investiguen lo que ha podido haber detrás de este proyecto. A pesar de todo, está claro que está capital va a poner todo su empeño en la resolución de problemas sociales derivados del terrorismo.